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El cine de terror nace en Villa Grecia y Alcalde Díaz

Al final del verano, los niños de Alcalde Díaz y Villa Grecia estrenaron dos cortometrajes de terror: “El monstruo de cuatro ojos” y “El misterio de la diablita”, el resultado de un taller dirigido por los cineastas Sol Moreno y Jordi Nájera en las bibliotecas municipales de esas comunidades.

Los organizadores del Panama Horror Film Festival decidieron aprovechar su amplia experiencia como cortometrajistas para motivar a niños que tradicionalmente no estarían expuestos a este tipo de experiencia ni considerarían el cine como una vocación viable. Los talleres se extendieron por cinco semanas, y participaron alrededor de 15 niños entre los 3 y 15 años.

—Dedicarse al cine también es una opción profesional, que no solo debería ser accesible para quienes tienen una mejor posición económica—, manifestó Moreno.

Para introducir a los pequeños al mundo del cine de terror, los talleristas comenzaron leyéndoles cuentos de miedo y conversando sobre el cine y su proceso creativo, para luego arrancar con la creación de los monstruos.

Aquí se empezó a reforzar el concepto del trabajo en equipo, puesto que los niños se dividieron en grupos para construir a su personaje. Algunos se encargaron de las piernas, otros del torso y unos más de la cabeza.

También se enfatizó el respeto a las ideas y aportaciones de los demás. Un ejemplo de esto se vivió con la creación del monstruo en la biblioteca de Villa Grecia. Aunque el personaje era hombre, al grupo que le tocó el torso estaba compuesto en su mayoría por niñas y ellas decidieron ponerle corset y brasier. Hubo reclamos de algunos niños, pero se decidió mantenerlo así.

Los pequeños también desarrollaron los guiones y el storyboard, ensayaron escenas, aprendieron sobre los tipos de planos básicos al momento de grabar y aprovecharon la serie de miedo para niños “Escalofríos”, como ejercicio para identificar aspectos que habían aprendido en el taller.

El desafío principal que identificaron los talleristas fue mantener a los participantes enfocados y entretenidos, pero al mismo tiempo cumplir con los objetivos de la actividad.

Durante el proceso se encontraron con que los niños demostraban interés por distintas ramas de la creación cinematográfica. Por ejemplo, unos preferían el trabajo manual, como el diseño y creación del monstruo, mientras que a otros les llamaba la atención la fotografía o la grabación de los distintos planos. Finalmente hubo quienes se ilusionaron más a la hora de actuar.

—Lo más difícil fue el rodaje, ya que ellos no se esperaban tener que repetir las escenas una y otra vez cuando se equivocaban, pero finalmente se logró todo—, expresó la cineasta.

El producto final del taller vio la luz al culminar el verano, durante una proyección de los cortometrajes en las bibliotecas municipales participantes. Los miembros de la comunidad, así como los niños a cargo de su producción estuvieron presentes. Muchos se emocionaron al ver sus trabajos en una pantalla.

Para Moreno y Nájera, actividades como esta son una oportunidad para que los niños se planteen la posibilidad de dedicarse a profesiones artísticas. A su vez, consideran que la cultura y el arte debería llegarle a personas de todas las edades y de todos los estratos sociales del país, una convicción que comparten con la Alcaldía de Panamá.

Con esto en mente y en pos de darle mayor difusión al talento de los noveles cineastas del distrito, la Dirección de Cultura de la institución buscará espacios alternativos donde mostrar a nuevos públicos los trabajos realizados.

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